A tan sólo dos meses y un puñado de días de haber conseguido la clasificación a la final del Torneo Clausura 2025, Estudiantes vuelve a 60 y 118 para afrontar un nuevo clásico. Esta vez por la quinta fecha del Torneo Apertura, el elenco de Eduardo Domínguez se mide con Gimnasia y lo hace nuevamente como visitante.
El devenir del campeonato y el apretado calendario, considerando que este año está el Mundial, y cuando aún esta fresco el último triunfo en la cancha de Gimnaisia, lleva a que esta tarde otra vez se desarrolle este partido tan especial, esperado que mantiene en vilo a la ciudad.
Y como ocurre temporada tras temporada y partido tras partido, este encuentro no tiene nada que ver con el último, muchos menos porque aquel que se disputó en diciembre pasado le dio el boleto al Pincha a la gran final del Clausura, Pero sí, hay muchas cosas en juego y donde, como ocurre habitualmente, aquel que maneje la «tensión» que siempre conlleva un clásico y el que esté atento a todos los detalles será el que mejor parado quede.
Estudiantes tiene mucho por dar, mucho por jugar a sabiendas que su rival, de gran presente en el Apertura, le tirará indirectamente toda la responsabilidad de ser el protagonista. Aquí estará la mente fría del equipo albirrojo en no entrar en esa situación, en enviar todos los roces. El equipo debe hacer el juego que mejor le conviene, es decir en lastimar por las bandas, en controlar la zona media mens sana, sector donde creció notoriamente el conjunto de Zaniratto de un año al otro; y en ser agresivo de tres cuartos hacia adelante.
Para este clásico Eduardo Domínguez tiene a su plantilla completa (excepto Santiago Arzamendia), lo que le posibilita manejar varias alternativas en la línea de ataque, donde como se sabe Guido Carrillo es el faro y Edwuin Cetré el as de espada cuando hay que jugar el uno contra uno; pero también Fabricio Pérez es una gran rueda de auxilio, Tiago Palacios el «diez» y Cristian Medina el cerebro de un equipo que cuando tiene espacios es sumamente peligroso. Otro aspecto clave pasará por la defensa, y los centrocampistas, es decir en cómo se plantan y cómo se desenvuelve ante un Gimnasia que apuesta mucho a los pelotazos largos para hacer «negocio» con las segundas opciones si la pelota queda deambulando cerca del área.
Otro domingo de clásico en la ciudad. Otro día de clásico como visitante, donde los pupilos de Eduardo Domínguez se juegan la chance de continuar en los puestos de vanguardia en un campeonato que en su amanecer está más parejo de lo imaginado.
