Cada 28 de octubre se celebra el Día Mundial del Judo, en conmemoración del nacimiento de Jigoro Kano, creador de este arte marcial japonés que desde 1882 promueve valores como el respeto, la disciplina, la superación y el compañerismo. Esta fecha se conmemora en todo el mundo desde 2011, año en que la Federación Internacional de Judo la instauró oficialmente como homenaje a su legado.
El judo se incorporó como disciplina olímpica en Tokio 1964, y desde entonces se ha consolidado como una de las artes marciales más practicadas del planeta.
El judo en Estudiantes
En nuestra institución, el judo comenzó su historia en 1959, y con el tiempo se transformó en una de las disciplinas más destacadas dentro de los deportes amateurs albirrojos.
Desde entonces, Estudiantes formó generaciones de judokas que marcaron presencia en torneos nacionales e internacionales, acumulando más de 100 títulos argentinos en distintas categorías y llevando los colores del club a competencias sudamericanas, panamericanas y mundiales.
A lo largo de su historia, el judo pincha contó con referentes de nivel olímpico, como Elizabeth Copes, quien representó al país en los Juegos de Atenas 2004, y Paula Pareto, medallista olímpica y mundial, que también defendió nuestros colores en sus primeros años como competidora.

Hoy la disciplina sigue creciendo con la formación deportiva y humana de cada judoka. En 2025, Alem Yuma, formado en nuestra escuela de judo, consiguió la primera medalla para el judo argentino en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción, un logro que refleja la proyección de los deportistas que nacen y se desarrollan en Estudiantes.
La historia de Alem es también la de una familia ligada profundamente al club: su padre, Fernando Yuma, histórico judoca pincha y actual Director de Deportes, fue técnico en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Londres 2012, y acompañó como entrenador a figuras como Paula Pareto durante su etapa en la Selección Argentina. El judo en su familia se vive de generación en generación y continúa dejando huella en cada nueva camada.
Por eso, detrás de cada medalla y cada clase, no solo hay un grupo de profesores y alumnos, sino una familia que mantiene viva la esencia del judo: la búsqueda constante de superación y respeto.
En este Día Mundial del Judo, celebramos a todos los que forman parte de esta gran familia albirroja sobre el tatami.
¡Feliz día, judokas pinchas!
