Tras una victoria ante Huracán muy importante desde lo anímico, Eduardo Domínguez remarcó su compromiso con la institución en los objetivos venideros. «Estoy donde quiero estar acá, me gusta y lo elijo. Entiendo cuando no se dan algunos resultados. Lo más probable es que me siga equivocando en busca de contextos para tener un mejor equipo, porque el hincha se acostumbró a jugar finales todos los años. Claro que el resultado ayuda. La gente se expresó porque las emociones estuvieron a flor de piel. Me motiva el desafío de competir en octavos de Libertadores y tratar de llegar a otra final del torneo nacional».
Luego explicó: «Lo hicimos mal en el primer tiempo, no costó mucho, y en el segundo apostamos a lo que queremos. El hincha se sintió indentificado con Guido (Carrillo), el Ruso (Ascacibar) y José (Sosa) porque ellos contagian a los demás, son el corazón del equipo. Lo que más nos importa es representar a nuestra gente. Estamos encontrando un rumbo que se había desvanecido en el tiempo y ahora estamos poniendo pie de plomo para acomodar algunas situaciones».
«Un partido no lo ganan los once iniciales, sino los once que terminan, el que entra tiene que aportar como hicieron Edwuin (Cetré) y Alexis (Castro). El triunfo me deja que tenemos que construir desde el equilibrio», dijo el entrenador. Y agregó: «El equipo jugó con personalidad en el segundo tiempo, se exige porque podemos jugar mucho mejor y debemos ser más sólidos de lo que estamos siendo».
«Antes de reaccionar tenemos que accionar, me gustó la reacción y al hincha también, pero buscamos que reaccione el rival, esa va a ser nuestro objetivo para el próximo partido», cerró Domínguez.
