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Filiales

Estudiantes, escuela global

24/04/2026

A través de sus filiales en Sudamérica y el mundo, el Club Estudiantes de La Plata continúa proyectando su modelo formativo más allá de las fronteras, con academias que llevan su nombre y su identidad a distintos territorios. Detrás de cada una de ellas hay una estructura que las sostiene, las organiza y les da sentido: las filiales, acompañadas por la Coordinadora de Filiales, que articula el vínculo permanente con el club.

Estas experiencias no solo representan espacios de formación deportiva, sino también ámbitos donde se transmiten los valores que distinguen a Estudiantes: el trabajo, el esfuerzo, el compañerismo y el sentido de pertenencia. Una identidad que trasciende resultados y que encuentra en cada territorio nuevas formas de expresarse.

En Caracas (Venezuela), la Filial “Juan Sebastián Verón” es el punto de apoyo de la academia Estudiantes de La Plata Venezuela, encabezada por Ramón José Duarte. Allí, 230 futbolistas entrenan de lunes a viernes en categorías que van de 2009 a 2018, con competencia los fines de semana. El proyecto se apoya en una estructura amplia, con 40 entrenadores, preparadores físicos y entrenadores de arqueros, y en un predio con césped sintético, iluminación, vestuarios y gradas. El objetivo es claro: consolidar y expandir la presencia de Estudiantes en todo el país.

En Guayaquil (Ecuador), la Filial Estudiantes de La Plata sostiene el desarrollo de Estudiantes de Sauces 2, con Christian Rosendo Béjar Ramos como referente. Allí, 112 chicos de categorías 2015 a 2019 se forman en un entorno que combina infraestructura, planificación y acompañamiento profesional. El predio cuenta con canchas iluminadas, gimnasio, fisioterapia y espacios de trabajo, con entrenamientos tres veces por semana. El proyecto apunta a algo más que la formación local: busca generar un puente real con las divisiones formativas del club en Argentina.

El caso de Lima (Perú), a través de la filial con una academia base en Carabayllo, muestra una estructura aún más integral. Desde allí se impulsa Estudiantes de La Plata Perú, bajo la referencia de Rafael Huapaya, con 120 futbolistas en categorías que van de 2006 a 2013. El trabajo cotidiano incluye no solo entrenamientos, sino también alojamiento para 32 jugadores, acompañamiento permanente y un equipo técnico ampliado con entrenadores, tutores, cocina y administración. A esto se suma un sistema de captación que recorre distintas ciudades del país, convocando a cientos de jóvenes en cada prueba.

En Porto Alegre (Brasil), la filial Estudiantes FAED sostiene la academia del mismo nombre, encabezada por Edu Marona. Con un grupo más reducido de futbolistas (categorías 2009 a 2014), el proyecto se desarrolla en competencia directa, participando en torneos locales y apostando al crecimiento a través del juego. Con un entrenador y un asistente, el foco está puesto en la formación dentro de un entorno exigente y dinámico.

Por su parte, en Londres (Reino Unido), la filial Estudiantes London impulsa una de las experiencias más particulares, con Darren Wiltshire como referente. Allí, más de 100 chicos de categorías 2005 a 2014 entrenan en un colegio, con seis entrenadores y una premisa clara: brindar acceso gratuito al deporte. En un contexto donde el fútbol formativo suele ser pago, la academia funciona como una herramienta de inclusión, combinando desarrollo deportivo con oportunidades educativas en los barrios de menores recursos. Además, el proyecto ha generado vínculos con clubes como PSG, Arsenal, PSV, Parma y Sampdoria, enriqueciendo su recorrido.

En cada uno de estos casos, la lógica se repite con distintas formas: la filial organiza, contiene y proyecta; la academia ejecuta y forma; y la Coordinadora de Filiales conecta ese trabajo con el club, garantizando coherencia, acompañamiento y crecimiento.

Así, Estudiantes construye una red que no solo expande su nombre, sino también su identidad. En cada entrenamiento, en cada partido y en cada espacio compartido, se construye comunidad y se fortalece un propósito que trasciende la geografía: impulsar los valores, ya no de cada academia sino los de una escuela.

La escuela de Estudiantes de La Plata.