Y llegó el día nomás. Cuando el reloj marque las 21.00 Estudiantes estará definiendo con Racing quien se queda con el trofeo del Torneo Clausura y por consiguiente no sólo sumará una nueva estrella en su palmarés sino que tendrá en el bolsillo el pasaje a la Copa Conmebol Libertadores del año próximo.
Estudiantes llega con el sprint final muy alto. Racing también porque dejó atrás nada menos que a River y Boca, dos grandes candidatos al título. Los dirigidos por Eduardo Domínguez supieron como salir bien parados de situaciones límites que lo llevaron a jugar los partidos de octavos, cuartos y semifinal de visitantes, pero con el condicionamiento que para llegar a esta final tuvo que sortear nada menos que el clásico en el Bosque.
Para este encuentro, donde una vez más las altas temperaturas serán un factor agravante en el desarrollo del cotejo, el entrenador Eduardo Domínguez recupera, tras estar cuatro fechas afuera por expulsión, a su goleador, a su hombre de área, a su faro: Guido Carrillo. Con él, Estudiantes sabe que tiene un mayor peso dentro de área, aunque es justo decirlo el equipo supo como acomodarse a su ausencia en estos playoff´s, siendo claves -más allá de no haber convertido- Facundo Farías y Lucas Alario, los futbolistas elegidos para afrontar dicha instancia por el técnico pincha.
Por tratarse de una final hay muchas cosas en juego, y el punto central es la corona. Estudiantes ya sabe lo que representa Racing, todo su poderío donde sobresalen Sosa, Martínez, Almendra, Martirena, Nardoni, Solari; como mete mucha gente en ataque y como apuesta mucho a las pelotas largas y los envíos aéreos para vulnerar a las defensivas rivales. Pero claramente el factor «emoción» y el factor «errores» pasarán a jugar un papel importante desde el mismo momento en que la pelota comience a rodar en el Madre de Ciudades. Aquel que sepa manejar esos factores tendrá una ventaja considerable sobre el otro.
Estudiantes juega una nueva final, como hace un año en la misma provincia y con un rival que supo reponerse al duro golpe de no llegar a la final de la Copa Conmebol Libertadores tras ser eliminado en semifinales y en Avellaneda por el poderoso Flamengo. Estudiantes vuelve a Santiago del Estero y al Madre de Ciudades para dirimir, esta vez con Racing, quien levantará el trofeo del Torneo Clausura.
