Urgido por dejar atrás la racha de cuatro derrotas en sus últimas seis presentaciones, Estudiantes tiene una cita por demás importante y que puede significar dar el gran salto en la recta final del Torneo Apertura y porqué no para lo que se le viene en la Copa Conmebol Libertadores. Desde las 15.30 visita a Gimnasia en una nueva edición del clásico de la ciudad.
Lo dicho: Estudiantes llega herido y más considerando lo que le sucedió días atrás en el traspié con Universidad de Chile. Ese traspié sin dudas que tocó en las entrañas de todo el plantel que conduce Eduardo Domínguez, sobre todo porque no estaba en los planes y porque más allá de la producción colectiva la visita apenas pateó al arco en un par de ocasiones; y por ello es que este clásico le suma un condimento más al que siempre lleva este clase de partidos.
Estudiantes debe reaccionar, debe demostrar por qué fue líder de la zona y por qué tiene mucho para dar. El equipo supo tener esos baches en las últimas dos temporadas. Por ejemplo en el final de 2024 estuvo seis encuentros sin ganar, luego en una noche magistral batió a Racing en el Cilindro 5-4 y un par de semanas después obtuvo el Trofeo de Campeones al vencer 3-0 a Vélez en Santiago. Y el 2023 no fue la excepción porque tras la eliminación en la Copa Conmebol Sudamericana a manos del Corinthians cayó en un pozo del cual salió de manera magistral a partir de los cuartos de final de la Copa Argentina, certamen que lo vio campeón.
Estudiantes tiene armas, arsenal para salir de este momento. Y qué mejor que en un clásico. La empresa no será sencilla porque el equipo primero debe estar sólido en la zona defensiva (y en especial en las pelotas detenidas del rival), luego esos pequeños detalles que pueden inclinar la balanza para un lado o para el otro no pueden jugarle en contra y tercero, en materia de ataque tiene la necesidad y obligación de ser agresivo, convincente y que no todas las acciones de ataque culminen con «centros a a olla», como se dicen vulgarmente debido a que Gimnasia en esa zona es donde más fuerte se hace.
No es un clásico más el de esta tarde. No importa el historial ni nada de ello. Lo que sí entra en valor una vez que la pelota empiece a rodar es la necesidad de Estudiantes de encontrarse dentro del rectángulo de juego y de que todo lo bueno que hizo a comienzo de esta temporada sea la chispa que encienda la llama tanto para este derby como para la eventual clasificación a los Playoff´s del Torneo Apertura y lo sucesivo en la Libertadores.
