La séptima edición de la Noche de Copas se llevó a cabo el último viernes en el Estadio UNO y volvió a confirmar el crecimiento de una propuesta enológica y gastronómica que ya forma parte de la vida social del club. En una velada atravesada por la emoción, el encuentro y la solidaridad, más de 550 personas dijeron presente en la Edición Campeones Metropolitanos.
El evento rindió homenaje a los equipos que marcaron la historia albirroja con los títulos de 1967 y 1982, y contó con la presencia de varios de sus protagonistas, entre ellos Hugo Gottardi, José Daniel “Bocha” Ponce, Miguel Ángel Gette, Guillermo Trama, Rubén Agüero, Claudio Gugnali, Abel Herrera, Julián Camino, Sergio Gurrieri y Adriano Custodio Méndez. También acompañaron campeones de otras generaciones, como Leandro González, dirigido por Alejandro Sabella en el recordado Apertura 2010.

Con la participación de más de cincuenta bodegas, la jornada ofreció un recorrido enológico de primer nivel, acompañado por música en vivo, propuestas artísticas y distintas experiencias que enriquecieron una noche pensada para compartir. La musicalización estuvo a cargo de los DJ’s Fran Peñaflor, Juan Corallini y Pauul (Ar), en un ambiente que combinó celebración y compromiso.
Organizada por la Fundación Estudiantes junto al Grupo Olliari, y con el acompañamiento de sponsors y aliados estratégicos, la Noche de Copas volvió a poner en primer plano el valor solidario que impulsa al club. Todo lo recaudado será destinado al fortalecimiento del Fútbol Inclusivo para personas con discapacidad intelectual.
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A través de esta iniciativa, la Fundación continúa promoviendo el deporte como herramienta de integración, al tiempo que impulsa cursos de oficios y colabora con insumos y materiales para clubes de barrio de la región, ampliando el alcance de su trabajo en la comunidad.
Además, la jornada contó con juegos, artistas realizando tatuajes, una radio en vivo, una exhibición alegórica a los títulos Metropolitanos a cargo del Colectivo Cultural Alejandro Sabella y múltiples activaciones que acompañaron una noche que volvió a demostrar que Estudiantes es mucho más que fútbol: es compromiso social, identidad y pertenencia.
