Estudiantes y Flamengo vuelven a encontrarse las caras. A menos de un año de los que sucedió en la edición 2025 donde el conjunto carioca ganó por penales, gracias a la tremenda noche de Agustín Rossi, otra vez estarán frente a frente pero esta vez por la tercera fecha de la fase de grupo de la Copa Conmebol Libertadores 2026. El partido va a las 21.30 en UNO.
Aún el recuerdo está fresco de aquella noche de septiembre del año pasado. Aún está en la memoria lo cerca que Estudiantes estuvo de dejar en el camino a Flamengo, a que posteriori se consagró campeón, y si no hubiese sido por las atajadas de Rossi en los panales, del VAR que le anuló un gol (por unas pequeñas milésimas) a Gastón Benedetti la historia hubiese sido otra, pero no fue así y aquel cotejo quedó para el elenco de Rio de Janeiro.
Hoy, con sed de revancha porque la mayoría del actual plantel que conduce Alexander Mendina estuvo en dicha definición, Estudiantes sabe de lo difícil que será el partido de esta noche, pero a la vez no es crucial porque al grupo A le quedan por disputar tres jornadas luego de esta fecha. Pero claro un buen resultado en casa le aclara el panorama a un Estudiantes que en un par de días debe jugar con Platense el postergado de la novena fecha del Torneo Apertura de AFA y luego viajar a Cusco, con todo lo que ello implica, no sólo por el largo trayecto a Perú sino porque el encuentro se desarrollará en la altura (3.399 por sobre el nivel del mar) y se sabe que a todos los equipos argentinos o mejor dicho a los elencos que son del «llano» padecen cuando salen a afrontar cotejos en terrenos con semejante altitutd.
Estudiantes tiene que hacer un partido prolijo pero al mismo tiempo al límite. Ya lo dijo Medina, hay que jugar los 90 minutos al extremo. No se le puede regalar un centímetro a Flamengo porque sino todo puede resultar muy cuesta arriba. Para colmo los brasileños, que ya no cuenta más con Felipe Luiz en la banca, viene con la flecha para arriba, a tal punto que en su último partido golearon 4-0 al Atlétitico Mineiro de Eduardo Domínguez.
Ahora bien y sin desmenuzar nombre por nombre, en eso de hacer un partido prolijo, de jugar al extremo, el punto neurálgico al cual Estudiantes debe apuntar, y mejor por qué no decirlo, es en la faceta ofensiva. El equipo genera entre cuatro o cinco situaciones por partido y no logra mover las piolas y esta noche en UNO no puede volver a suceder porque está más que claro que el rival de turno se las hace pagar.
Estudiantes y Flamengo vuelven a estar cara a cara, como hace siete meses pero con una situación diferente: este partido no es eliminatorio. Uno marcha primero, Flamengo, el otro, Estudiantes, segundo; y claramente los dos apuntan hacia el mismo horizonte: los octavos de final de este certamen continental.
