Estudiantes tiene por delante 90 minutos en donde puede mantenerse competitivo en el Torneo Clausura o dice adiós. Desde las 20.15 en UNO, el equipo de Domínguez se enfrenta a Argentinos Juniors con una sólo misión: ganar y avanzar a los octavos de final del certamen nacional.
Increíblemente y luego de lo que fue la gran victoria en el clásico de la ciudad, el equipo decayó en las posiciones y hoy lo tiene en un lugar en la tabla donde no tiene margen de error. Lo único que le vale en estos momentos y sin especulaciones, como sucedió en el Torneo Apertura, es ganar, es sumar de a tres y luego sí ver en que puesto termina para saber quien sería su eventual rival en los playoff`s.
Y como consecuencia de lo que aconteció con Boca y Tigre, Estudiantes tiene por delante un misión extrema, casi similar a la que supo afrontar el equipo cuando se medió con Flamengo en UNO. No hay mañana, debe ganar para sacarse toda la bronca acumulada y para cumplir con ese objetivo de estar entre los mejores ocho del grupo y soñar con algo más que jugar un cruce de playoff´s. Pero claro hay un atenuante muy determinante: su rival, Argentinos Juniors, también se juega la ficha para «continuar» en el paño de juego.
Argentinos por años fue una piedra en el zapato para Estudiantes y esta vez la situación es más extrema que en otras considerando lo citado anteriormente, esto es que el Bicho también debe ganar para avanzar. Por ende y por todo lo que se pone en juego una vez que el reloj marque las 20.15, el Pincha está ante una final, sí con ese título que tiene tanto peso, pero una final definitivamente por más que se trate de la última fecha del campeonato. El equipo bregó durante el año, con la Libertadores en el medio, doble competencia, buscó con objetivos claros llegar a lo máximo y esta noche vuelve a estar en una posición donde debe dar lo máximo para volver a estar a la altura de las circunstancias.
Pero más allá de lo que implica Argentinos, de que es un equipo con mucho volumen, que tiene mucho dinamismo, Estudiantes tiene que resolver un tema que no es menor: la ausencia de Guido Carrillo. Sin el goleador de Magdalena, Domínguez cuenta como alternativa usar una línea ofensiva con delanteros rápidos, que tienen su fuerte en el mano a mano, caso Cetré, Palacios, Farías, Pérez, hasta el mismo Tobio Burgos, y en su defecto darle la responsabilidad de ser el faro de los ataques a Lucas Alario.
Estudiantes se juega el pase a octavos de final. Son 90 minutos donde los pupilos de Domínguez deben dar el 100 para estar donde se merecen estar luego de una temporada muy exigente y que siempre lo tuvo peleando, tanto en las esferas internacionales como en este Clausura, en los puestos de vanguardia.
