Estudiantes juega en Junín, la tierra de don Osvaldo Zubeldía, frente a Sarmiento. El equipo debe ganar para soñar con la Liguilla
Estudiantes debe y tiene que ganar en Junín. Este sábado el cotejo con Sarmiento es como «una final» para los pupilos de Milito porque deben borrar la imágenes de los partidos perdidos con los elencos rosarinos, Central y Newell’s; y porque los tres puntos serán vitales para las aspiraciones de poder meterse en el pelotón de los equipos que luchan por un lugar en la Liguilla.
El cotejo se llevará a cabo a las 16.15 y será arbitrado por Darío Espinoza. Para esta tarde el entrenador mete mano en el equipo con respecto al partido con Newell’s. Vuelve a la titularidad Sebastián Domínguez por Jonatan Schunke, Gil Romero por Sanchez Miño que continúa en la oncena titular pero en el lugar del suspendido Alvaro Pereira suspendido y Lucas Rodríguez será el enlace del equipo en reemplazo de Luciano Acosta que junto a Barbona van a ocupar un lugar en la banca.
Estudiantes debe ganar y enfrente tendrá a un equipo como Sarmiento que juega muy bien al fútbol y que gracias a su victoria sobre San Martín de San Juan ya se aseguró la permanencia en Primera con lo cual jugará más aliviado el partido y sin la tremenda presión que siempre implica salir a jugar un encuentro con la necesidad de ganar para mantener la categoría.
Estudiantes debe volver a ser Estudiantes. Confiable en su línea defensiva, sólido de mitad de campo hacia adelante y llevar por delante a su oponente, como lo supo hacer en los partidos por ejemplo frente a River, Gimnasia o Independiente. Ahí estará la clave si el equipo recupera ese juego, es agresivo en ataque las chances de hacer pie en la tierra de Don Osvaldo Zubeldía estarán al alcance de la mano.
