El 2023 será inolvidable para Axel Atum. El año que termina lo vio debutar en Primera y terminar el Colegio Secundario siendo uno de los abanderados. Además fue reconocido con el premio Leoncito de Plata de Fútbol Amateur, firmó su primer contrato profesional y hace unas semanas levantó la Copa Argentina.
Nacido en Gualeguaychú, Entre Ríos, llegó a Estudiantes con 11 años de edad y desde hace 5 vive en la pensión de City Bell. «Venia cada dos meses, entrenaba una semana jugaba y volvía. Así fue durante un año hasta que me invitaron a la pensión y eso me hizo las cosas más fáciles».
Axel jugaba en Central Entrerriano cuando a través de Emiliano Morandeira, entrenador de arqueros del club que era amigo de su papá, consiguió una prueba, quedó y llegó la mudanza a La Plata. «Fue una decisión difícil, estaba seguro pero sabiendo que dejaba muchas cosas. El primer año lloraba todos los días. Agarraba el celular, llamaba a mis viejos y les decía que no podía. Ellos me decían que iban a apoyarme en la decisión que tome, pero una vez que cortaba me decía a mi mismo que no podía volverme».
Para seguir, cuenta Axel, «Fue clave la ayuda de toda la gente que está en la pensión. Ahí tenés todo, estás acompañado, mimado. Nos acompañan las cocineras, la psicóloga, la gente de la escuela. Estudiantes es todo, me dio todo desde el primer día que llegué».
«Soy un agradecido por todo lo que me da el club. Gracias a Dios pude debutar en Primera en el club que me abrió las puertas. Además hubo mucha gente que me acompaño como mi familia, mi novia, mis compañeros de la categoría y toda la gente del club. Si no fuera por ellos, no estaría acá».
